Lorenzo Rivera, Coordinador de COAG CyL: “La ‘uberización’ del campo está desplazando a los verdaderos agricultores y ganaderos”

CONGRESO · COAG · 2021 · 0325
REPRODUCIMOS AQUÍ, POR SU INTERÉS INFORMATIVO, ESTA ENTREVISTA REALIZADA POR LA REDACTORA CELESTE MARTÍN A NUESTRO NUEVO COORDINADOR GENERAL LORENZO RIVERA Y PUBLICADA EL 27 DE OCTUBRE EN EL ESPAÑOL
Lorenzo Rivera, recientemente elegido coordinador regional de COAG, critica duramente el Pacto Verde Europeo mientras que sigan firmándose acuerdos comerciales que permitan la entrada en España de productos con unos estándares de calidad más bajos

 

Celeste Martín, El Español.- Lorenzo Rivera regenta desde hace más de 30 años junto a dos de sus hermanos una explotación ganadera y agrícola en el campo zamorano. Los cerdos y los cultivos llevan siendo su pasión y parte de su vida desde que
tiene uso de razón. Por eso cuando habla, se nota que sabe de lo que habla.

Rivera fue elegido coordinador regional de COAG Castilla y León durante el IV Congreso de la organización celebrado el pasado 7 de octubre. Se erige como sustituto del salmantino Aurelio Pérez, que recibió un emotivo homenaje de sus compañeros al abandonar el cargo por enfermedad.

P. ¿Qué espera de su coordinación durante los próximos 4 años? ¿Qué retos y objetivos tiene por delante?

Aunque el listón estaba muy alto, yo personalmente me he comprometido a dedicar todo mi esfuerzo y dedicación a mejorar todo lo posible la organización a nivel regional. De tal forma que todas y cada una de las uniones provinciales se beneficien de todo lo que se logre. Con estas sinergias espero que consigamos aumentar la afiliación y mejorar los servicios que ofrecemos a todos los afiliados, que son muchos.

No obstante, de esta labor en nuestra organización no solo se encarga el coordinador, ni la ejecutiva, ni el comité regional, sino todos los afiliados, ellos son la fuerza. El coordinador cumple una labor representativa, en este caso yo represento y dirijo esta organización, pero sin el resto no hago nada.

P. En la intervención que hizo el consejero de Agricultura, Jesús Julio Carnero, durante el Congreso en el que salió usted elegido, aprovechó para hacer una llamada a lograr “un gran pacto” entre todos los agentes de la cadena alimentaria,
productores, industria y distribución, para hacer que todos sean rentables. Normalmente el eslabón de base, es decir, ustedes los agricultores y ganaderos, suelen ser los más perjudicados. ¿Qué van a aportar ustedes para lograr este pacto?

Yo agradezco al consejero el interés y sus buenas intenciones, pero hasta hoy esto que pretende no ha sido posible. El consejero ha propuesto la creación de una mesa de diálogo con este objetivo y nosotros obviamente estaremos sentados en esa mesa para defender nuestra posición, pero no nos fiamos en absoluto. En muchos casos no cubrimos costes o no tenemos una
remuneración justa. Existe un diferencial de entre el 500 al 800 por 100, que es impensable en cualquier producción. El sector primario debe tener su margen además de cubrir los costes, y merecemos unos beneficios justos como el resto de los componentes de la cadena alimentaria. Estamos cansados ya de perder dinero.

Exigimos que se mejore y se cumpla la ley de la cadena alimentaria. Alguien se está llevando el margen que nos corresponde al sector primario. Además, el tema de los mercados no se menciona para nada en la reforma de la PAC y es donde nosotros nos jugamos el 70% de nuestros ingresos, sobre todo los que somos profesionales y vivimos única y exclusivamente de esto.
La sociedad nos reconoce como necesarios, estratégicos y esenciales, pero esto lo deben demostrar las administraciones con hechos.

P. ¿Se ha concretado ya alguna fecha para esa mesa de diálogo?

No aún no, supongo que desde la Consejería estarán contactando con la industria agroalimentaria, que a mi entender es el segundo pilar importante en nuestra comunidad. Yo espero que antes de final de año haya una primera reunión con las industrias porque desde luego aquí nos la jugamos todos, no solo el sector industrial, aquí jugamos todos o si no, se rompe la baraja.

P. Hablando de una distribución justa de precios… Actualmente existe preocupación por el impacto en el sector agrario y ganadero de la escalada de precios de los costes de producción. ¿Cómo les están afectando y cómo afectarán posteriormente a los consumidores?

Llevamos desde antes del verano pagando unas diferencias importantes en los suministros de gas, gasóleo, electricidad… Además, añadimos la subida de los fertilizantes, que, por cierto, ya se dice que van a escasear de cara a la primavera. Los precios se han multiplicado. También han subido las semillas, están subiendo los fitosanitarios y los repuestos y maquinaria agrícola. Obviamente todo esto condiciona para la sementera que estamos ya haciendo desde hace días. Puede que el verano que viene, debido a la especulación fruto de los elevados precios de la energía, nos encontremos con unos precios caídos y no compensemos los altos precios que estamos pagando ahora.

Peor aún lo tienen los ganaderos porque el pienso y los forrajes se han encarecido más de un 30 o 40 por ciento, y la carne está completamente caída de precio. Por ejemplo, la carne de porcino nos la pagan a un euro escasamente, de forma que se está perdiendo hasta 35 o 40 euros por cada cerdo cebado. Y más de lo mismo en el sector lácteo. La leche a los ganaderos no se la han subido y probablemente haya subido ya en los lineales de los supermercados y las tiendas de alimentación.

Cuando escucho las noticias y veo que están subiendo los precios de los alimentos, Me doy cuenta de que no se aplica esta subida para los agricultores y los ganaderos. Es absolutamente necesario llegar a un acuerdo y que aumente el precio de la leche y de la carne, porque la viabilidad de estas explotaciones está comprometida y no se podrán aguantar por mucho más tiempo estos precios que hacen que se pierda dinero un mes y otro mes.

Yo creo que, en definitiva, es la distribución la que está haciendo caja. Nosotros no hemos experimentado subidas en nuestros precios más que en los cereales. Y esto es algo ajeno a los agricultores que viene forzado por las bolsas extranjeras, sobre todo de Chicago y de París, y la especulación que hay con la energía.

En resumen, entre las dificultades del campo, los precios del transporte, la escasez de gente cualificada para ciertos trabajos y las pocas ayudas que se reciben, lo que estamos viendo ahora mismo es una tormenta perfecta para que en unas semanas o meses los consumidores empiecen a notar desabastecimiento o una subida importante de precios.

P. Ahora Luis Planas, el ministro de Agricultura, Alimentación y Pesca, prefiere apostar por diferenciar los pagos entre los agricultores “profesionales, que deben cobrar más porque tienen la agricultura como primera actividad”, de los que tienen parcelas y explotaciones que son “una segunda o tercera actividad”. ¿Cómo afectaría esto a los agricultores castellanos y leoneses?

Efectivamente nosotros lo que queremos es que se aplique una diferenciación entre el profesional con respecto al resto que no se dedican exclusivamente al campo . Ahí hablamos de los pluriempleados y otros pequeños agricultores. No pedimos que se elimine a nadie ni que se expulse a nadie del sector, pero no pueden ser las mismas ayudas para quien vive únicamente de esto que para quien tiene otra actividad.

Yo doy la bienvenida la intención del Ministro porque la propuesta que hizo en julio no iba en ese sentido y a lo mejor ha recapacitado algo. Con la definición de agricultor activo, todos los que cobren hasta 5.000 euros de ayuda PAC se les considera activos, por lo tanto tendrían derecho a percibir los pagos redistributivos que es un dinero que se detrae de todos… por lo tanto, parece que el Ministro ha cambiado, veremos a ver a qué… Parece que ha hecho una propuesta un poco más cercana a lo que pedimos tanto en Castilla y León como en Andalucía, que son las dos comunidades más beligerantes en este aspecto, en defensa del profesional. Estamos expectantes a ver qué pasa en la Conferencia Sectorial, pero bueno, ya con la definición de agricultor activo, nos metieron un sablazo… es una barbaridad y una desvirtuación de las ayudas para que entren todos los productores.

Nosotros decimos que sí, efectivamente no se puede excluir a nadie pero pretendemos que tampoco se perjudique a los que estamos viviendo exclusivamente de ello. El campo no puede quedar en manos de gente que no vive exclusivamente de él. Alguien que vive de otra cosa y tiene otro sueldo asegurado no puede defender el sector de la misma manera que alguien que lo vive y se juega su todo. Es una irresponsabilidad, hay que tener gente que esté los 365 días pendiente del campo y de la
ganadería, que son los que van a asegurar y a garantizar que los alimentos lleguen siempre a los consumidores y abastecer la alimentación de un país.

P. La futura PAC pretende, entre otras cosas, afianzar la incorporación de la mujer a la agricultura junto al relevo generacional para asegurar el futuro de la actividad. ¿Qué iniciativas se llevan a cabo desde COAG Castilla y León?

Las mujeres juegan un papel fundamental dentro del sector y del medio rural, pero por todos los factores, no solamente por el trabajo, sino también por la dinamización que hacen de los pueblos. El futuro de un pueblo y del medio rural está en las mujeres, por eso nosotros valoramos y defendemos la titularidad compartida. Precisamente en Castilla y León somos líderes de toda España gracias al impulso que se les ha dado a las mujeres rurales con una ayuda, creo recordar que eran sobre 1.500 euros. Precisamente en la Asamblea de Madrid hemos acordado modificar nuestros estatutos para lograr una participación equilibrada de las mujeres en los órganos de dirección y en los sectores de producción en el plazo de 2 años,
Además tres de los miembros de la nueva ejecutiva son mujeres, una de ellas representará a Castilla y León, Ángeles Santos.
Es una mujer emprendedora y muy trabajadora que ha demostrado ya mucho aquí en Castilla y León y sabemos que lo va a hacer muy bien en Madrid.

P. Otra novedad que incluye la nueva PAC, son los ecoesquemas, que los estados miembros deberán detallar en sus planes estratégicos y consisten en prácticas voluntarias que tienen como objetivo incrementar la sostenibilidad de las explotaciones manteniendo el necesario equilibrio de la rentabilidad económica de las mismas. ¿Qué supondrá la aplicación de estos ecoesquemas para las explotaciones castellanas y leonesas?

Se dice que es voluntario, pero se detrae un 23% de la financiación de la PAC (más de 1.000 millones de euros anuales) para financiarlos. Si no los cumples no cobras ese 23%. Se han sacado siete ecosistemas y dos más de agricultura de precisión con los que además de compensar ese 23%, tendrías un incentivo. Pero tienes que cumplir una serie de requisitos que no todo el mundo se puede permitir, como contratar un ingeniero agrónomo. Sería más bien para empresas grandes, no para pequeñas explotaciones como hay en Castilla y León. Desde luego creemos que esto va a suponer un esfuerzo a mayores, nos van a exigir una serie de requisitos como la reducción de fertilizantes, reducción de fitosanitarios y, sobre todo, que haya 25% de Agricultura ecológica en 2030.

P. ¿Esto quiere decir que se perdería competitividad?

Sin duda perderíamos competitividad. Hay cálculos de algunas universidades que han dicho que, con estas propuestas en estos próximos 5 años, la producción agraria europea descendería entre un 20 y un 30%. Aproximadamente esta cifra es la que nosotros exportamos. Si los países con los que competimos, países con grandes latifundios y que permiten ciertos productos
fitosanitarios y las semillas transgénicas, como Estados Unidos o Brasil, no van a fijar estas normas, España estaría produciendo solo para sí misma, sin poder exportar nada, así como el resto de los países de Europa.

Dentro de las iniciativas clave en el marco del Pacto Verde Europeo está la estrategia “de la granja a la mesa” cuyo fin es contribuir al logro de la neutralidad climática de aquí a 2050… ¿Qué implica esto para ustedes?

¿Pero de qué granja? porque si la granja está en Brasil o en Argentina o en Canadá y viene aquí la carne a través
de los acuerdos comerciales del Mercosur, eso sí está bien, ¿no? Eso deja una huella de carbono bestial, porque hasta donde yo sé toda esta carne llega en barcos que precisamente eléctricos no son. Nos culpan a nosotros de contaminar medio mundo, nos hacen acatar la legislación europea y luego se están firmando acuerdos comerciales de los que nosotros somos los más
perjudicados. Aquí hacemos una producción con una calidad y unos estándares sanitarios enormes y a estos países no se les exige tanto. Utilizan semillas transgénicas que aquí están prohibidas totalmente. No digo que esté bien o mal, solamente que es una hipocresía que regulen aquí pero que se permitan acuerdos comerciales que hagan llegar soja, carne, maíz
o cereales. Es muy injusto.

P. La semana pasada se celebró en Madrid la XV Asamblea General de COAG bajo el lema “Esenciales, frente a la uberización del campo”. Además del relevo a Miguel Blanco por parte del murciano Miguel Padilla como secretario general. ¿Qué temas han tratado y a qué conclusiones han llegado?

El concepto de “uberización” se puede explicar como la colonización del campo por grandes fondos de inversión que invierten, básicamente, donde ven posibilidad de negocio. Primero lo hicieron con las energías y ahora también se está haciendo con el campo. Está pasando con la patata, la uva de mesa, industrias cárnicas… A corto plazo hay una rentabilidad asegurada que ahora mismo no se la dan los bancos. Estas empresas tienen los contratos hechos con la distribución y el agricultor solo tiene que poner el trabajo y la tierra. Lo demás lo ponen ellos, pero esta vez el agricultor pasa a ser un mero trabajador.

Poco a poco están desplazando a los verdaderos agricultores y ganaderos. Que desaparezcamos los agricultores y los ganaderos puede ser un problema terrible, y sobre eso hemos debatido precisamente en la Asamblea.

P. La semana pasada se ha celebrado también la conferencia sectorial de agricultura y desarrollo rural, en la que se distribuyen entre las comunidades autónomas los presupuestos asignados a España, ¿qué ideas y peticiones aportarán desde COAG Castilla y León?

De momento poco nos ha avanzado el consejero… Aparte de esta propuesta de no perjudicar tanto al profesional haciendo esa diferenciación entre primera ocupación u ocupación secundaria de la que hemos hablado. Pero todavía no se ha concretado en qué porcentajes se pueden hacer esos pagos redistributivos para que no perjudique al profesional y que tampoco excluya a nadie. Hay que tener en cuenta que hay comunidades que defienden a ultranza al pluriempleado, entre las que Castilla y León no está, desde luego.

Luego no solo está el tema de la PAC, que representa un 30% de nuestros ingresos, sino también es importante qué va a pasar en el futuro con la agricultura y la ganadería de este país, porque vamos perdiendo activos, es un sector que se va envejeciendo. Se ha hablado algo de ecoesquemas, por el debate de la rotación en las zonas maiceras de León, Zamora y Salamanca, sobre ese tema nosotros solicitamos más flexibilidad. Pero en definitiva, todavía estamos a la espera de que se vayan viendo resultados.