Dar de comer tiene que dar para vivir

Tractora28Oct

Porque dar de comer a todos tiene que darnos para vivir dignamente, y hoy esa posibilidad está cada vez más comprometida para miles y miles de explotaciones.

Producimos alimentos, la necesidad más básica de todas, pero también sostenemos una parte importante de la actividad económica de nuestros pueblos

 

Madrid, 20 de octubre de 2026

Los agricultores y ganaderos hemos vuelto a traer nuestros tractores a Madrid para reclamar algo tan de justicia como que nuestro trabajo nos permita ganarnos la vida. Porque dar de comer a todos tiene que darnos para vivir dignamente, y hoy esa posibilidad está cada vez más comprometida para miles y miles de explotaciones.

Producimos alimentos, la necesidad más básica de todas, pero también sostenemos una parte importante de la actividad económica de nuestros pueblos. Sin embargo, los costes no dejan de aumentar —la guerra de Irán los ha vuelto a disparar, apenas tres años después de la crisis de 2022—, nuestros precios muchas veces no compensan los gastos, las exigencias se multiplican y las decisiones políticas amenazan con agravar todavía más una situación que lleva años deteriorándose.

No queremos privilegios ni vivir de ayudas. Queremos condiciones justas para producir, rentabilidad para nuestras explotaciones y un futuro para nuestra profesión. Por eso, ASAJA, COAG y Unión de Uniones exigimos hoy aquí respuestas concretas a cinco problemas que condicionan el presente y el futuro del campo.

NUESTRAS REIVINDICACIONES
01 Lo primero, UN PLAN DE CHOQUE FRENTE A LOS COSTES DE PRODUCCIÓN Y UN GASÓLEO PROFESIONAL AGRÍCOLA

Las sucesivas subidas del gasóleo, los fertilizantes, la energía, los piensos y otros medios de producción están comiéndose unos márgenes que ya eran insuficientes. Cada nueva crisis internacional acaba repercutiendo en nuestras explotaciones, sin que podamos trasladar esos sobrecostes a los precios que percibimos.

Exigimos un plan de choque con medidas inmediatas para aliviar esta situación y la implantación de un gasóleo profesional agrícola, con una fiscalidad reducida y estable, cuya bonificación se aplique directamente al repostar a los profesionales del campo. Y mientras se pone en marcha, reclamamos que la ayuda al gasóleo cubra el 70 % del sobrecoste real, sin topes, mientras dure la crisis, y medidas específicas para los demás medios de producción: IVA reducido para carburantes, fertilizantes y plásticos, rebaja de los módulos del IRPF y una tarifa eléctrica adaptada al regadío y a la ganadería.

02 Decimos NO AL DESMANTELAMIENTO DE LA PAC y pedimos un PRESUPUESTO SUFICIENTE PARA DEFENDER NUESTRO MODELO AGRARIO, profesional y social, con los estándares de producción más exigentes del mundo.

No aceptamos una Política Agraria Común debilitada, con menos recursos y más obligaciones. La próxima PAC no puede convertirse en una política residual, ni sus fondos diluirse en un fondo único entre otras prioridades presupuestarias. La propuesta de Bruselas recorta a España casi 10.000 millones €: un 28% menos en términos reales. Europa no puede hablar de seguridad alimentaria mientras recorta los instrumentos que permiten mantener su propia capacidad de producción.

Exigimos para el periodo 2028-2034 una PAC verdaderamente común, con presupuesto propio y suficiente, sin recortes en términos reales, que mantenga sus dos pilares —pagos directos y desarrollo rural-, proteja las rentas agrarias y evite desigualdades entre productores europeos por las distintas capacidades financieras de los Estados. Una PAC que apoye a quienes realmente producen y viven del campo, facilite la incorporación de nuevas generaciones y fomente el modelo cooperativo.

03 Exigimos PRECIOS JUSTOS Y UNA LEY DE LA CADENA ALIMENTARIA QUE SEA EFICAZ PARA el sector productor, reforzando el papel de agricultores y ganaderos y sus cooperativas.

No se puede construir el futuro del campo sobre explotaciones que venden sus productos sin cubrir, en demasiadas ocasiones, lo que cuesta obtenerlos. Agricultores y ganaderos no podemos seguir siendo el eslabón que soporta las subidas de costes, las presiones comerciales y buena parte de los riesgos de toda la cadena. Cuando el consumidor paga de media cuatro o cinco veces lo que cobra el agricultor, el problema no está en el campo.

Reclamamos precios que respeten los costes efectivos de producción, contratos equilibrados y mecanismos de revisión cuando esos costes se disparen. Pero, sobre todo, exigimos que la Ley de la Cadena Alimentaria se haga cumplir para dar respuesta a los productores agricultores y ganaderos empezando por la prohibición de comprar por debajo del coste de producción: más inspecciones de oficio, medios suficientes para la AICA y las comunidades autónomas y sanciones eficaces contra las prácticas abusivas.

Una ley que no se aplica no nos sirve, porque no nos protege. Exigimos también que se modifique la ley de la cadena alimentaria para adaptarla adecuadamente a la naturaleza del modelo cooperativo.

04 Estamos aquí para gritar NO A LA COMPETENCIA DESLEAL EN LOS ACUERDOS COMERCIALES

No es aceptable exigir a nuestros agricultores y ganaderos normas cada vez más estrictas mientras se abren las puertas del mercado europeo a productos obtenidos bajo condiciones menos exigentes. No podemos competir con las manos atadas frente a quienes no están obligados a cumplir las mismas reglas.

Los acuerdos con Mercosur o Marruecos son el ejemplo más claro de la hipocresía de las políticas comerciales europeas, que reservan la parte estrecha del embudo para nuestros productos y la ancha para los importados. Exigimos reciprocidad en las condiciones de producción, con cláusulas espejo efectivas, controles rigurosos en frontera, trazabilidad y un etiquetado claro del origen, junto con salvaguardias de activación automática y medidas de protección para los sectores perjudicados. Porque no se puede permitir vender aquí lo que no se permite producir aquí.

Los agricultores y ganaderos no estamos dispuestos a aceptar que, en el tablero de los acuerdos comerciales, nuestras explotaciones sean siempre las piezas que se sacrifican.

05 Necesitamos QUE LAS NORMAS NOS PERMITAN TRABAJAR Y QUE NO NOS SEPULTEN EN PAPELES

Cada vez dedicamos más tiempo a rellenar formularios, cumplir trámites, mantener registros y responder a controles que se superponen. Las obligaciones administrativas crecen mientras falta tiempo para lo esencial: atender los cultivos, cuidar el ganado y gestionar nuestras explotaciones.

Exigimos una simplificación real de la PAC, de su condicionalidad y de los ecorregímenes; la eliminación de duplicidades y de obligaciones digitales desproporcionadas; normas ambientales, sanitarias y de bienestar animal fundamentadas técnicamente, proporcionadas y viables en las condiciones reales de producción; y el derecho al error, para que un fallo leve o sin daño no se castigue como un fraude.

Queremos cumplir las normas, pero también necesitamos que las normas nos dejen trabajar.

ESTAS SON NUESTRAS REIVINDICACIONES

Y las planteamos aquí y ahora, cuando falta apenas un mes para las elecciones generales.

Que nadie nos diga que ya es tarde o que este Gobierno no puede hacer nada y que tenemos que esperar al siguiente. Los problemas del campo no se aparcan cuando los políticos van de elecciones. Las soluciones urgentes no pueden esperar y este Gobierno ha demostrado que sabe actuar por la vía de urgencia cuando quiere. El campo también es urgente.

El Gobierno sigue teniendo capacidad para actuar, incluso con las Cortes disueltas. ¿Es que no es urgente aliviar el coste del gasóleo, de los fertilizantes y de los demás medios de producción? ¿Es que no es urgente evitar que sigan cerrando explotaciones porque producir se ha vuelto demasiado caro? Las ayudas actuales vencen el 31 de diciembre, justo cuando se estará formando el nuevo Gobierno. Su prórroga no puede esperar.

Si hay voluntad política, hay cosas que se pueden hacer desde ahora, y exigimos que se hagan.

Sabemos que otras decisiones, como la futura PAC o las condiciones de los acuerdos comerciales, requieren negociaciones y compromisos a más largo plazo. Pero eso tampoco puede servir de excusa para arrinconarlas.

Estamos aquí para que todos los partidos políticos lo tengan claro: gobierne quien gobierne después del 29 de noviembre, vamos a seguir poniendo estas reivindicaciones encima de la mesa.

No vamos a conformarnos con promesas electorales que después se olvidan. Exigiremos compromisos concretos, plazos y resultados. Y seguiremos reclamándolos con firmeza, ante los despachos y en la calle, hasta conseguir respuestas.

Porque no estamos aquí para pedir favores a ningún Gobierno. Estamos aquí para defender nuestro trabajo, nuestras explotaciones y nuestro futuro.

¡DAR DE COMER TIENE QUE DAR PARA VIVIR! ¡POR UN CAMPO CON FUTURO: SOLUCIONES YA!