COAG denuncia que el acuerdo comercial UE-Australia es una traición a los agricultores y ganaderos españoles y europeos

Acuerdo UE - Australia

La Presidenta de la Comisión Europea ha firmado hoy en Canberra un acuerdo que abre las puertas del mercado europeo a decenas de miles de toneladas de carne de vacuno y ovino australiano producidas con estándares incompatibles con los exigidos en la UE, sin garantías reales para los productores europeos y en plena crisis de costes agrarios por la Guerra de Oriente Medio.

“El cordero que llegará congelado desde Australia esta Semana Santa habrá recorrido 17.000 kilómetros en un contenedor frigorífico, no sabremos con total seguridad si ha sido engordado con hormonas de crecimiento prohibidas en Europa desde hace 35 años y habrá generado seis veces más emisiones de transporte que un lechal español. Y sin embargo, gracias al acuerdo firmado hoy en Canberra, competirá en el mismo lineal, sin que el consumidor pueda distinguirlo claramente”, ha afirmado Miguel Padilla.

 

Madrid, 24 de marzo de 2026

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) manifiesta su más enérgico rechazo al Acuerdo de Libre Comercio (ALC) entre la Unión Europea y Australia, cuya firma acaba de producirse en Canberra. Este acuerdo supone un golpe directo a la viabilidad económica del sector agrario y ganadero español y europeo, en el momento de mayor vulnerabilidad de las explotaciones: con los costes de producción disparados por el conflicto en Oriente Medio, los insumos energéticos y los fertilizantes en máximos históricos, y un mercado interior ya saturado por la acumulación de concesiones de acuerdos de libre comercio previos.

Un acuerdo firmado a espaldas del campo

“La Comisión Europea ha cerrado esta negociación de forma acelerada y opaca, sin haber completado una evaluación de impacto sectorial rigurosa, sin transparencia sobre los volúmenes de cuota acordados y sin haber escuchado las advertencias repetidas de las organizaciones agrarias europeas. COAG recuerda que el Diálogo Estratégico sobre el Futuro de la Agricultura de la UE, concluido en septiembre de 2024, exigió explícitamente una reforma profunda de la política comercial agraria comunitaria. Esa recomendación ha sido ignorada por completo”, ha subrayado el secretario General de COAG, Miguel Padilla.

Los sectores más amenazados: vacuno, ovino y azúcar

Los sectores más afectados por este acuerdo son aquellos donde Australia presenta una competitividad estructural basada no en la eficiencia, sino en la ausencia de las exigencias ambientales, de bienestar animal y de trazabilidad que se imponen al productor europeo:

Carne de vacuno:

el acuerdo establece una cuota arancelaria de 30.600 toneladas, frente a las 3.389 toneladas actuales de la cuota Hilton. Una multiplicación por nueve, en un mercado europeo ya saturado por el acumulado de concesiones post-Mercosur. Y todo ello, desde un mercado en la que está autorizada la producción de carne con hormonas de crecimiento prohibidas en la UE desde 1989, en sistemas de feedlot intensivos sin restricciones y con estándares de trazabilidad incomparables con los exigidos al ganadero europeo.

Carne de ovino:

la cuota acordada asciende a 25.000 toneladas, cuatro veces más que la actual. El dato más alarmante: solo el 27% entra como congelado. El 73% restante llega en fresco o refrigerado, compitiendo directamente con el lechal y el cordero español en los lineales y en los mercados de Semana Santa, Navidad y Ramadán. El ganadero de Castilla-La Mancha, de Extremadura, de Aragón, va a ver ese producto en el mismo mostrador, producido con estándares que aquí están prohibidos y después de 17.000 kilómetros de travesía en contenedor frigorífico.

Azúcar:

la cuota acordada es de 35.000 toneladas para el tercer exportador mundial de azúcar, con una estructura productiva de bajo coste y estándares medioambientales claramente inferiores a los europeos. Sus cultivos de caña tienen impacto documentado sobre la Gran Barrera de Coral por vertidos de pesticidas y nitrógeno. Además, existe el riesgo de triangulación comercial desde Reino Unido, cuyo propio ALC con Australia prevé acceso libre de aranceles para hasta 220.000 toneladas.

Arroz:

500 toneladas de cuota arancelaria que se suman al impacto acumulado de las concesiones del SGP y el acuerdo con Mercosur, con efectos directos sobre el sector arrocero español, especialmente en Valencia, Andalucía y Extremadura.

Lácteos:

Cuotas para leche desnatada en polvo (8.000 t), mantequilla (5.000 t) y concentrados de proteína de suero (2.000 t). Aunque no son cantidades excesivamente altas, la experiencia de otros acuerdos nos dice que se utilizan en momentos puntuales estratégicos (inicios de campaña, negociación de nuevos contratos, etc.) para presionar a la baja los precios en origen en mercado interno UE.

Moneda de cambio

«Hoy en Canberra se ha firmado un papel que le dice al ganadero de Badajoz, al pastor de Cuenca, o al ganadero de vacuno de Asturias, que sus años cumpliendo cada norma, asumiendo cada coste, adaptándose a cada exigencia de Bruselas no valen nada frente a casi 100.000 toneladas de importaciones australianas producida con hormonas que aquí están prohibidas. No es un acuerdo comercial. Es la confirmación de que en esta Unión Europea hay una agricultura a la que se le pide todo y se le protege de nada. Porque usar la agricultura como moneda de cambio en negociaciones multisectoriales no es política agraria: es una rendición ante los lobbies de las industrias exportadoras de otros sectores, firmada con la letra pequeña que siempre paga el mismo”, ha criticado Padilla.

Suspender la tramitación

Ante ello, COAG exige al Gobierno de España que actúe de forma urgente y con firmeza ante las instituciones europeas para suspender la tramitación del acuerdo. “Porque si este acuerdo se aplica tal cual, van a cerrar explotaciones. Y las explotaciones que cierran no vuelven a abrir. Ni los pueblos que se quedan sin ganaderos vuelven a llenarse. La soberanía alimentaria que se pierde no se recupera con un discurso en Bruselas”, ha apostillado el Secretario General de COAG, a lo que ha añadido que desde COAG se está trabajando desde ya con las organizaciones agrarias europeas de las que formamos parte para evitar que este acuerdo se ratifique finalmente.