JOSÉ MANUEL CORTÉS. PRESIDENTE DE COAG SALAMANCA

CORTES

“La COAG es la mejor herramienta para el campo”

TEXTO y FOTO: JOSÉ CARLOS BLANCO.

José Manuel Cortés es uno de esos tipos que saben hacerse querer. Lo quieren hasta sus enemigos. No tiene, está claro, pero él dice que sí para darse importancia. Y sin embargo tiene más de un millón de amigos. (Algunos se le duermen en el asiento de la cosechadora). José Manuel es un optimista profesional, un llorón antropológico y una buena persona en la acepción machadiana: o sea, en el buen sentido de la palabra. Su primer mandamiento de la ley de Dios es quiero a COAGsobre todas las cosas y dicen quienes más lo conocen que no lo han visto jamás sin su sonrisa.

 

Pregunta: Dicen que usted sabe el nombre y el número de teléfono de todos los afiliados de COAG Salamanca, que es  amigo de todos. ¿Ese crecimiento en afiliación del que usted habló en el VIII Congreso, se debe a esta política de cercanía y de  humanidad que tiene COAG  Salamanca con sus afiliados?

Respuesta: Ya me gustaría saberme el número de teléfono de todos. Además, soy un desastre con los nombres. Sí es verdad que los tengo identificados a todos y no me cuesta recordar los problemas de cada uno por todas las conversaciones que he tenido con ellos. Y desde luego, sí llevamos una política muy humana en COAG Salamanca. Creo que COAG siempre se ha caracterizado por ello, no solo en mi mandato, sino siempre, por un trato de cercanía. Y yo  no me sé los nombres pero, los técnicos de COAG Salamanca sí que se saben los nombres, apellidos y lugar donde está cada una de las explotaciones y sobre todo, los problemas de cada uno. Sí, hay un trato muy humano y no solo por mi parte, sino por parte de todo el equipo de COAG.

P: Usted dijo en el congreso: no sabéis lo que compensa ser presidente de COAG Salamanca. ¿En qué compensa, en sueldo, en poder, en emociones, en amigos, en noches en vela, en alguna bronca que le viene sin saber de dónde? ¿Cómo es ser presidente de COAG Salamanca?

R: En el sueldo no, (risas) Eso está claro. Aquí no se cobra, pero sí es verdad que para las personas inquietas y con motivaciones que nos gusta ir avanzando y aprender de todo el mundo, esto es increíble. Aprender de todo el mundo y tener un comportamiento al que te obligas, trasmitir todo ese aprendizaje es realmente increíble. Y en relación al poder, no diría que es poder lo que se tiene desde la dirección de COAG Salamanca pero sí diría que sirve para ganarte un respeto y un ser escuchado. Todo eso lo da la condición de ser responsable de COAG Salamanca.

En todos los sitios, para bien y para mal se quiere escuchar a la COAG. Los enemigos porque quieren resaltar lo que decimos y matizárnoslo para sacudirte y poderse vender ellos como salvadores; los simpatizantes porque les interesan las reflexiones y las opiniones que se hacen desde COAG. Tiene que ser así. Hay que tener enemigos. Son necesarios porque hay que tener las orejas tiesas para estar atento a los palos que te vienen de todas las partes.

     

     «Aquí no se cobra, pero sí es verdad que para las personas inquietas y con motivaciones que nos gusta ir avanzando y aprender de todo el mundo, esto es increíble»

 

P: ¿Qué es para usted y para COAG esa Salamanca que se extiende más allá de la S-20, de la A-62, de la A-50, en definitiva, de las circunvalaciones:  la Salamanca agraria y rural? ¿Hay mucho desequilibrio con la Salamanca “renaciente maravilla” de Unamuno?  ¿Tienen ambas la misma consideración institucional?

R: Yo creo que hay un respeto mutuo y una admiración mutua. Hay admiración hacia de la parte culta y hacia  la parte agropecuaria. A mí la parte culta me transmite su admiración por el trabajo que se hace en el campo, y por la producción de alimentos. Yo sí me noto reconocido y si noto una admiración de nosotros, los trabajadores del campo hacia la ciudad. Creo que el sentimiento es mutuo de admiración y de respeto y un mirarse a la misma altura. No hay una prepotencia de la cultura sobre la agricultura. La COAG tiene un buen trato con las instituciones; se nos tiene en cuenta. Otra cosa es que haya intereses particulares, que no se trate de igual manera a unos que a otros, pero creo que el respeto se tiene.

P: ¿Qué tiene previsto hacer en los próximos 6 años de presidencia que no haya hecho ya?

R:  Afianzar la posición que tenemos; seguir creciendo en afiliación, que es un reto dificilísimo dentro del contexto que tiene Salamanca. Mantener la afiliación y crecer es el día a día, es nuestro trabajo y nuestro afán. Entre los retos nuevos me encantaría poder contar más mujeres. Me encantaría que pudiera haber la mitad de las mujeres en los cargos representativos de la organización. Compartir los órganos de responsabilidad y tirar de esta casa hacia adelante entre todos: mujeres y hombres. Sería ideal. Quienes me conocen saben que estoy en ese afán,  que siempre trato de implicar a las mujres. La verdad es que el trabajo del campo desgraciadamente sigue siendo más masculino. Por lo menos, veo a los jóvenes y me alegra que haya una asunción de responsabilidades en paridad, en función de las habilidades de cada uno. Sin género.

 

     «Me encantaría que pudiera haber la mitad de las mujeres en los cargos representativos de la organización. Compartir los órganos de responsabilidad y tirar de esta casa hacia adelante entre todos: mujeres y hombres. Sería ideal»

 

P: El campo vive un revés diario: crisis bélica, energética, política, estratégica, climática. ¿Hacia dónde cree que caminamos los agricultores y los ganaderos?

R:  Creo que la agricultura en Europa camina hacia la calidad, pretende ser cada vez más cualitativa. Camina a diferenciarse a base de generar más producciones de calidad. Lo que venga de fuera se va a mover en parámetros más económicos para desarrollar un abastecimiento más masivo. Creo que el grueso de la producción europea va a ir pensando en incrementar la calidad y diferenciarnos en ese segmento.

P: Según todos los expertos, según todos los datos que podemos apreciar a diario, la ganadería, actividad fundamental en la economía salmantina vive un mal momento. ¿Qué podemos hacer para para revitalizarla?

R: La ganadería intensiva hace falta para dar de comer a la sociedad. Teníamos un problema con los estiércoles y purines, pero la innovación, la reutilización de estos subproductos pueden aportar soluciones a la ganadería y a la agricultura. En este mismo momento, es verdad que llevamos unas semanas de caída de precios, pero la carne ha estado tres años viviendo un momento dulce en cuanto a precios. ¿Incertidumbres? ¿Quién no tiene incertidumbres? La agricultura y la ganadería son incertidumbres. Es que si no tuvieran incertidumbres habría oposiciones para ser agricultor y ganadero. Habría unas listas enormes para entrar en esas profesiones.

Este oficio es muy bonito, puedes vivir muy bien, pero tienes incertidumbres. Creo que sigue habiendo oportunidades. Es verdad que los fondos de inversión y los lobbies están cogiendo las explotaciones donde se necesita más capital y las que tienen un rendimiento más a corto plazo, pero creo que hay proyectos de jóvenes que merecen la pena, que van a permitirles vivir en el medio rural, y que van a tener un modo de vida, yo creo que mucho mejor que en la ciudad.

 

     «Los fondos de inversión y los lobbies están cogiendo las explotaciones donde se necesita más capital y las que tienen un rendimiento más a corto plazo, pero creo que hay proyectos de jóvenes que merecen la pena, que van a permitirles vivir en el medio rural, y que van a tener un modo de vida, yo creo que mucho mejor que en la ciudad»

 

P: En el Congreso, usted pidió al público que se pusiera de pie para darle un sonoro tributo y un aplauso muy sentido al personal técnico de COAG Salamanca. ¿Cómo considera y valora el trabajo que hace el equipo técnico?

R: Son el alma de COAG Salamanca. El que los trabajadores estén motivados y hagan mucho más de lo que les corresponde a la hora de atender a la gente, de ofrecer el servicio, es para mí una enorme satisfacción. Y creo que, si la COAG crece en Salamanca, con todos los inconvenientes que tenemos, he de agradecérselo a ellos. Me parece imprescindible su trabajo. Hacen más de lo que les corresponde. Me pareció justo y necesario que se les hiciera ese sentido homenaje en el Congreso.

P: El octavo Congreso de COAG  Salamanca llevó un lema muy “coaguiano”: 50 años de lucha y un futuro por defender. En este congreso se produjo una foto histórica: lideres del pasado, el presente y el futuro compartiendo mantel. ¿Cómo valora este encuentro así como los 50 años de COAG?

R: La foto me parece buenísima. El hecho de que haya gente del pasado y que esté la gente del futuro y presente de la COAG me parece tremendamente significativo. Que es además gente con la mayor responsabilidad en COAG. El que ignora a los mayores está condenado a cometer muchos errores en la vida. Los que han pasado antes tienen capacidad suficiente para advertimos y aconsejarnos.  Esa foto me produce mucha satisfacción. El transmitirle que cuento con  ellos y  que voy a seguir contando con ellos, que los escucho y que voy a aplicar sus lecciones, me genera mucha satisfacción.

En cuanto a los 50 años, pues que quieres que te diga. Yo soy un apasionado de COAG. Cuanto más estoy en COAG más me apasiona. La COAG es necesaria. Convivir con gente de izquierdas, de derechas, de extrema izquierda, de extrema derecha y sacar los proyectos adelante es grandísimo.  Sigue teniendo futuro, sin la COAG no se habría llegado a estos niveles de progreso en los derechos de los agricultores y agricultoras. No hay mejor herramienta para la agricultura y la ganadería que a COAG.

     

     «Yo soy un apasionado de COAG. Cuanto más estoy en COAG más me apasiona. La COAG es necesaria. Yo soy un apasionado de COAG. Cuanto más estoy en COAG más me apasiona. La COAG es necesaria. Sin la COAG no se habría llegado a estos niveles de progreso en los derechos de los agricultores y agricultoras. No hay mejor herramienta para la agricultura y la ganadería que a COAG»