ÁNGELES SANTOS. GANADERA Y QUESERA

Ángeles Santos

“Me siento muy orgullosa de la paridad en la Ejecutiva de COAG”

TEXTO: JOSÉ CARLOS BLANCO. FOTO: ÁNGELES SANTOS

ÁNGELES SANTOS ES INTEGRANTE DE LA DIRECCIÓN DE COAG ZAMORA, DEL PLENO DE COAG CASTILLA Y LEÓN Y DE LA EJECUTIVA NACIONAL DE COAG

Angeles es una mujer tranquila, sensata  e inteligente. Es la mujer con la que  todo organismo quiere contar.  Las instituciones la adoran. En cuanto entra, le cierran las puertas para que no salga jamás. Está en todo lo estable: Ejecutiva, Pleno, Dirección… Y en todo los sitios le renuevan los cargos. Llega a los actos, interviene, dice las verdades con serenidad y sale corriendo con sus hijos y su madre a cuestas. Cuando prorrumpe el aplauso de su intervención ya está en marcha hacia  otro frente: hacia  sus ovejas churras o hacía su exquisito queso artesano y ecológico, que cuenta con inimitables características. Por ejemplo, algunas referencias tiene datos de la etiqueta escritos a mano. A ver quien lo supera.  Su marca de quesos,  “La Faya”, comercializa también en mercados exteriores como  Estados Unidos y Canadá, entre otros países. Ángeles Santos es licenciada en Administración y Dirección de Empresas; trabajó  en un banco y allí comprendió el valor del campo.

 

Pregunta: Usted acaba de ser ratificada en la Ejecutiva nacional de COAG. Su familia crece, pero su representación institucional no disminuye. De su trabajo en la granja y en la quesería ni hablamos para no abrumarla. ¿Cuál es el secreto para poder con todo?

Respuesta: Bueno, recibo mucha ayuda familiar, lo que me permite dedicar tiempo a la actividad sindical quitándolo al trabajo en la granja. Además de buscar cualquier momento del día y de la noche para trabajo administrativo y lecturas sindicales. Aunque es verdad que también sacrificando tiempo familiar y haciendo que mi hijo y mi hija me acompañen en muchas salidas con el apoyo de mi madre.

P: Si esta división múltiple de sí misma que tiene que hacer para atender todos los frentes la desarrollara usted en una ciudad, ¿sería más fácil que en un pueblo? ¿Contaría con más ayuda institucional?

R: La red familiar con la que cuento la tengo en mi entorno, en mi pueblo. En la ciudad no la tendría. Es verdad que a lo mejor en una ciudad podría llevar a mi hijo y mi hija a una guardería, pero no creo que eso sea lo óptimo y menos aún en periodo de lactancia. 

     «Desde que soy madre creo que el ambiente rural es mejor para criar a mi hijo y mi hija por lo que confirma mi decisión de vivir en el pueblo.»

 

P: ¿Cómo valora su papel en la Ejecutiva de COAG de cara a la representatividad en la misma de COAG Castilla y León? ¿Qué sensación le merece la nueva COAG surgida en el último congreso de la organización que será quien recoja el testigo de los 50 años de la COAG?

R: Es un logro para COAG haber conseguido la paridad en la Ejecutiva nacional. Este hecho me hace sentir muy orgullosa y es fruto del trabajo de muchas personas, especialmente de las mujeres. Se abre una nueva etapa donde personas con una gran trayectoria dejan su cargo. Aunque las personas nuevas que me acompañan en la Ejecutiva tienen un gran recorrido en sus uniones.

P: Esta pregunta es un clásico en esta revista cuando hablamos con personas que aúnan la condición de madre, de trabajadora y de mujer rural. ¿Que fija más población, la producción o la reproducción?

R: En mi caso, lo que me hizo quedarme en el pueblo es la producción, el trabajo y el modo de vida que quería para mí. Desde que soy madre creo que el ambiente rural es mejor para criar a mi hijo y mi hija por lo que confirma mi decisión de vivir aquí.

     «A una joven emprendedora le diría que teja redes con las personas del pueblo. La ayudarán a no sentirse sola, a formar parte de un colectivo, de sus luchas, de sus reivindicaciones, de las actividades que llevan a cabo, en definitiva a integrarse en el pueblo.»

 

P:Desde su vasta experiencia en los aspectos relacionados con el medio rural y el trabajo, ¿qué le diría a una joven emprendedora que comienza su actividad en el medio rural?

R: Que disfrute de lo que aporta vivir aquí. El contacto con la naturaleza, el ritmo de vida… pero también que teja redes con las personas del pueblo. Existen asociaciones de mujeres, culturales, sindicatos que realizan actividades, cursos, formaciones … que la ayudarán a no sentirse sola, a formar parte de un colectivo, de sus luchas, de sus reivindicaciones, de las actividades que llevan a cabo, en definitiva a integrarse en el pueblo.

P:¿Qué le falta al apoyo institucional al emprendimiento femenino rural para hacerlo más atractivo?

R: Ponerse en la piel de las mujeres que vivimos en el medio rural, sobre todo preguntando y dándonos voz. Muchas veces no cubren nuestras necesidades porque ni se plantean cosas que para nosotras son muy evidentes, empezando por los horarios de las reuniones, y siguiendo por la carga de las tareas de cuidados, por la formación que podemos demandar, o cosas que faciliten nuestro día a día.

     «En la ponencia de la última Asamblea, COAG ha propuesto conceder un complemento a la renta y/o un beneficio fiscal a las personas que trabajan como autónomas en el medio rural.»

 

     «La juventud está muy preparada, pero no ve atractivas esas profesiones más tradicionales aunque necesarias. Falta formación de calidad para preparar a los jóvenes en estos oficios y que desaparezca el estigma del trabajo en el campo.»

 

P: No solo el campo adolece de relevo, la construcción, el transporte, las profesiones tradicionales tampoco encuentran a gente que quiera desarrollar esas profesiones. ¿Los jóvenes son más flojos ahora, (a los millenials los llaman generación de cristal) o los mayores no somos capaces de diseñar una expectativa laboral más atractiva?

R: Es verdad que han cambiado las prioridades de nuestra generación respecto a las anteriores. Ahora se valora más el tiempo libre que el ahorro. Vivimos pensando más en nosotros y en ahora que en conseguir dejar algo a nuestros descendientes.

Pero en general la juventud está muy preparada, lo que pasa es que no ven atractivas esas profesiones más tradicionales, aunque necesarias.

Necesitamos formación de calidad para formar a las personas jóvenes en estos oficios y que desaparezca el estigma de trabajar en el sector agrario, de la construcción, del transporte, o de otras profesiones de mantenimiento o artesanas. Desde COAG, en la ponencia de la última Asamblea, se ha propuesto conceder un complemento a la renta y/o un beneficio fiscal a las personas que trabajan como autónomas en el medio rural en cualquiera de las profesiones mencionadas.

P: Hay un aspecto que hemos tocado poco en las entrevistas sobre la mujer rural: es la falta de anonimato en el medio rural por parte de la mujer. ¿Resta libertad el hecho de que cualquier mujer rural tenga siempre sobre ella el foco de la comunidad? Por ejemplo ¿en las denuncias de malos tratos esto influye para que la mujer tenga más reparo en denunciar?

R: Si es difícil dar el paso de denunciar para cualquier mujer, en el caso de las mujeres que vivimos en el medio rural ese paso se ve agravado por el miedo al que dirán, ya que todos nos conocemos, por las dificultades de desplazamiento, la dependencia económica. En nuestro sector, el trabajo agrario suele ser familiar, con labores e ingresos que se comparten con la pareja. Además, los servicios especializados (jurídicos, psicológicos,..) son menos accesibles.

     «El asociacionismo de las mujeres rurales es vital para el empoderamiento, la igualdad y el impulso de la mujer a la incorporación a las actividades económicas. Pone en valor e impulsa la vida en el medio rural. En todo esto es en lo que desde CERES llevamos mucho tiempo trabajando.»

 

P: Dado su profuso dinamismo, CERES, asociación de mujeres de COAG, es un buen ejemplo de los beneficios que entraña el asociacionismo. Asociación es una bella palabra cuya raíz latina significa “ir hacia el compañero”.  ¿Puede hablarnos de los beneficios del asociacionismo y más en el medio rural y más en el caso de las mujeres y más en el papel de emprendedoras?

R: Como ya he dicho anteriormente, me parece fundamental para cualquier persona formar parte de un colectivo. En el caso de las mujeres que vivimos en el medio rural, y especialmente las del sector agrario, ese asociacionismo puede ayudarte no solo socialmente porque formas parte de ese colectivo, sino también laboral y económicamente.

Pone en valor la necesidad de reconocer tu trabajo y derechos laborales, además puede aportarte formación y empleo. Asesoramiento e impulso de nuevos proyectos.  Visibilidad, redes de apoyo social y fomento de la igualdad. El asociacionismo de las mujeres rurales es vital para el empoderamiento, la igualdad y el impulso de la mujer a la incorporación a las actividades económicas. De poner en valor e impulsar la vida en el medio rural.  En todo esto es en lo que desde CERES llevamos mucho tiempo trabajando.