Las organizaciones agrarias exigen un fondo extraordinario de la Consejería de Agricultura equivalente, al menos, al importe de las ayudas que el Ministerio del ramo ha asignado a Castilla y León para esta crisis, cifradas en 150 millones de euros
Valladolid, 28 de agosto de 2026
Valladolid fue ayer el escenario de una importante movilización agraria convocada por las cuatro organizaciones profesionales representativas del campo de Castilla y León. Agricultores procedentes de las nueve provincias de la comunidad se concentraron frente a la sede de la Presidencia de la Junta para reclamar medidas urgentes que permitan garantizar la viabilidad del sector cerealista, afectado por una grave crisis de rentabilidad.
Cuarta protesta
La protesta, que es la cuarta que se realiza por este motivo en nuestra Comunidad desde que el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán convulsionase el mercado mundial, ha estado impulsada por COAG, UPA, ASAJA y la UCCL. Según denunciaron los representantes agrarios, la campaña de cereal de este año ha estado marcada por una fuerte caída de la producción, mientras que los costes de explotación, especialmente el gasóleo y los fertilizantes continúan siendo muy elevados.
Y mientras los costes de producción se disparan, los precios de los cereales continúan en niveles muy bajos, lastrados por las importaciones que masivamente llegan a nuestros puertos. Todo ello hace que el margen económico de las explotaciones se reduzca sensiblemente. Y esto viene sucediendo desde hace ya varias campañas.
150 millones
Entre las principales reivindicaciones de los manifestantes figura la puesta en marcha de ayudas directas por parte de la Junta de Castilla y León. Las organizaciones agrarias exigen un fondo extraordinario de la Consejería de Agricultura equivalente, al menos, al importe de las ayudas que el Ministerio del ramo ha asignado a Castilla y León para esta crisis, cifradas en 150 millones de euros.
Esta inyección económica aliviaría las pérdidas acumuladas y ayudaría a afrontar la próxima campaña de siembra. Asimismo, reclamaron medidas estructurales que permitan mejorar la competitividad del sector y evitar que problemas similares vuelvan a repetirse en el futuro. En este sentido, Loenzo Rivera, Coordinador de COAG, insistió en la necesidad de controlar y limitar las importaciones de terceros países, tanto en cantidad como en los periodos en los que éstas se realizan, para dar prioridad a nuestro cereal en el mercado y que los precios se recuperen.
Viabilidad del sector
Los portavoces del sector insistieron en que la agricultura no solo constituye una actividad económica esencial, sino también un pilar fundamental para el mantenimiento de la población y la actividad empresarial en el medio rural. En este sentido, advirtieron de que la desaparición de explotaciones agrarias tendría consecuencias para cooperativas, empresas de suministros, talleres y otros negocios vinculados al campo.



