ANA BENITO. AGRICULTORA. CERES y COAG CyL

ANA BENITO

“Cuando las mujeres dormidas despiertan, las montañas se mueven. Ningún cambio se hace desde una silla”

TEXTO: JOSÉ CARLOS BLANCO. FOTO: ANA BENITO

Ceres es uno de los conceptos más sublimes y necesarios. Funde la belleza con la utilidad, concepciones no siempre hermanas, y la agricultura con la maternidad. Ninguna asociación que represente a la mujer en el medio rural podría llamarse de mejor forma. CERES es la confederación de mujeres rurales ligada a COAG. Y, como no podría ser de otra manera, Ana María Benito siempre ha estado ligada a CERES. Ahora es su tesorera en CERES Castilla y León. Dice la historia que Ceres, la diosa, entristeció un día por el rapto de su hija Proserpina y la tierra se volvió estéril. Esta sensibilidad trasluce las respuestas de Ana Benito en esta  entrevista: que la PAC castiga a la mujer por tener tierras más pequeñas, como si pudiera elegir, que es más duro ser mujer en el medio rural, que la trasformación de la sociedad solo se logra mediante la acción… Ana Benito es agricultora, mujer, sindicalista y vive en el medio rural. Acude a estas páginas impelida por el deseo de COAG CASTILLA Y LEÓN de desvelar la ingente labor que desarrollan las mujeres en el medio rural. No vemos a las mujeres porque muchas veces hacen trabajos invisibles: sin apoyos, sin ingresos, y sin reconocimientos.

 

Pregunta: Simone de Beauvoir, feminista icónica dijo: “no se nace mujer, se llega a serlo”. A la mujer rural ¿le cuesta más hacerse mujer?

Respuesta: Yo diría también “no se nace hombre, se llega a serlo”. El sexo es una cosa y el género otra. Éste lo construye la familia y la sociedad, que nos dan una educación sesgada con los prejuicios y estereotipos con los que nos crían; la forma en la que debemos comportarnos, pensar y sentir. En los pueblos cuesta un poco más ser diferente y en mi caso, todavía más, por ser sindicalista y mujer.

P:¿Es machista la PAC?

R: La PAC ha sido nefasta muchas veces para las explotaciones agrarias. Es machista, no tiene lenguaje inclusivo, sólo aparecemos como mujer rural en un pack de mujeres jóvenes, en dos líneas. En la Comisión de Agricultura faltan personas con perspectiva de género. Y tambièn en los despachos y en el conjunto de políticos que hacen las normas.

P:La PAC la configuran mayoritariamente los hombres. ¿Es verdad que el problema de la mujer es un problema de hombres?

R: No solo hay un problema, hay muchos. Y los hay comunes a los hombres y a las mujeres como los precios justos, la renta digna, los acuerdos comerciales que nos perjudican. Hay otros específicos de mujeres como la invisibilidad de muchos años, de trabajar en el campo sin derechos por no cotizar, de ser consideradas ayuda familiar. La PAC castiga las explotaciones de mujeres porque son más pequeñas. Y hay alimentos que no reciben ayudas. Hace falta el Estatuto de mujer labradora y ganadera. Activar mecanismos que permitan mejorar el acceso de las mujeres a una renta básica. Y criterios que nos prioricen. Quien piense lo contrario, se equivoca, porque es una necesidad.

 

     «La PAC castiga las explotaciones de mujeres porque son más pequeñas. Y hay alimentos que no reciben ayudas. Hace falta el Estatuto de mujer labradora y ganadera. Activar mecanismos que permitan mejorar el acceso de las mujeres a una renta básica»

 

P: Llevamos años hablado de las brechas que sufre la mujer rural pero quizás sería hora de identificar qué las produce. ¿Qué o quienes excavan esas enormes zanjas que separan a la mujer rural de sus derechos?

R:  En primer lugar, y aunque no guste oírlo, es el patriarcado en el que nacemos. El machismo que  es una actitud personal para no perder privilegios cuando lo lógico y lo natural sea la igualdad. Después, la independencia económica; se trabaja en el campo, en casa, en los cuidados de menores y mayores, en la excesiva burocracia, pero parece que estos trabajos, como no se pagan, no valen nada. En COAG defendemos la agricultura familiar, profesional y social. Esto quiere decir todo lo que conlleva una unidad familiar en el pueblo. Y también es necesaria una discriminación positiva porque empezar es muy difícil según están los costes de producción en la agricultura y la ganadería. Todo esto son impedimentos para quedarse en el medio rural. Y por último, sería necesaria una valoración  por parte de la sociedad de nuestro trabajo, que se necesita todos los días y en todas las comidas.

P:¿Quién fija más población en el medio rural, ¿la producción o la reproducción? O sea, ¿el hombre o la mujer?

R: Fijar población cada vez es más difícil. Y yo creo que la producción no es solo de hombres. Y la reproducción no es solo de mujeres. Lo que es seguro que si no hay mujeres jóvenes que se queden a vivir en los pueblos en 20 años, muchos desaparecerán. Se habla pero realmente no se hace nada que revierta esta situación.

 

     «Es más duro ser mujer en un pueblo que una ciudad. Aparte de los escasos servicios que tenemos, hay más presión social y menos representación institucional. Pero con ser tu misma se va acabando con la dureza. Aunque quedan lastres como cuando te separas y tu vida se ha desarrollado en una explotación agraria y no tienes tierras, derechos, PAC, aperos y apoyo… es más difícil volver a empezar.

 

P: Ser mujer es una bendición, pero el acceso a los derechos y a la igualdad castigan el género ¿Es más duro ser mujer en el campo que en la ciudad?

R: Estoy  muy contenta de ser mujer, pero no llego a ser bendita (risas). Ahora en serio, es más duro ser mujer en un pueblo que una ciudad. Aparte de los escasos servicios que tenemos, hay más presión social y menos representación institucional. Pero con ser tu misma se va acabando con la dureza. Aunque quedan lastres como cuando te separas y tu vida se ha desarrollado en una explotación agraria y no tienes tierras, derechos, PAC, aperos y apoyo… es más difícil volver a empezar.

P:Usted, ligada a la asociación de mujeres CERES, conocerá  sin duda la crucial importancia que reviste el asociacionismo para la mujer rural: contra la soledad, por la formación, por la socialización¿cómo lo recomendaría?

R: Para mí, formar parte de CERES es un compromiso fuerte y continuo.  Igual que ser de COAG, para conseguir justicia e Igualdad. Pertenecer a una asociación que te hace sentir bien, útil y compartir con otras mujeres trabajo, ilusión, visibilidad y conseguir derechos me parece recomendable para todas las que vivimos en zonas rurales. Hay objetivos posibles si luchamos juntas, porque nada se regala, hay que exigirlo.

 

     «Formar parte de CERES es un compromiso fuerte y continuo. Igual que ser de COAG, para conseguir justicia e Igualdad. Pertenecer a una asociación que te hace sentir bien, útil y compartir con otras mujeres trabajo, ilusión, visibilidad y conseguir derechos»

 

P: Para avanzar en igualdad, visibilidad, acceso a puestos de responsabilidad, ¿hay que comenzar por la economía? O sea, sólo un 25 por ciento de las mujeres trabaja en el campo con contrato, sólo el 27 por ciento de las ayudas de la PAC va a las mujeres, sólo un 25 por ciento del empleo agrario es ocupado por mujeres… con estos mimbres ¿ se pueden conquistar los derechos de la mujer?

R:  Un proverbio chino dice, “cuando las mujeres dormidas despiertan las montañas se mueven”. Ningún cambio fuerte se hace desde una silla. Lo que transforma es la acción, las estadísticas no siempre recogen la realidad. Si no tienes titularidad, no existes. La economía es importante, pero no hay que olvidar las ideas, los sentimientos, el compromiso. Ese cambio es lo que marca la diferencia. Los derechos conquistados se pueden perder muy fácilmente si las  personas que hacen las leyes así lo deciden. Tenemos que trabajar para avanzar, para mejorar y no volver a la Edad Media.

 

     «Los derechos conquistados se pueden perder muy fácilmente si las personas que hacen las leyes así lo deciden. Tenemos que trabajar para avanzar, para mejorar y no volver a la Edad Media»

 

P:Usted es mujer, feminista y emprendedora, desde su atalaya díganos cuales son las cuatro o cinco medidas imprescindibles que se deben articular para facilitar el emprendimiento en la mujer.

R: En primer lugar, estar en una asociación como Ceres porque aprendes de otras mujeres lo importante que es compartir ideas, proyectos, formación y luchar juntas para conseguir la igualdad real. Segundo, acabar con la invisibilidad del trabajo no remunerado de las mujeres. También, corresponsabilidad en los hombres, hay que partir del mismo sitio y con las mismas oportunidades. Y acabar con la violencia de género y con  el machismo en nuestra sociedad. Tener confianza en ti misma para hacer lo que te gusta. Favorecer el acceso a recursos. Con el medio y en contacto con la tierra, con lo que existe por abajo y por encima para que todo esté bien relacionado. Nos hace darnos cuenta de vivir en el momento, aunque nos da una de cal y otra de arena, siempre es tierra buena, tierra que nos da y tierra que nos alimenta.