Por Lorenzo Rivera, Coordinador de COAG Castilla y León.
Hace unos días, la Comisión Europea emitió un informe sobre la ganadería en la U.E en el que cambia el relato: “la ganadería deja de ser un problema para convertirse en un sector estratégico.” Lo primero que pensé al verlo fue que algo habrían bebido para experimentar este cambio de opinión, pues lleva la Comisión 25 años denostando y criminalizando al sector ganadero y ahora se da cuenta de lo necesarios que somos.
Estrategia
Este documento es la primera estrategia ganadera de la historia de la Unión Europea y tiene trascendencia por el cambio de enfoque político. Sobre todo, porque deja atrás un discurso centrado casi exclusivamente en los retos ambientales y pasa a reconocer a la ganadería como una actividad estratégica para garantizar la seguridad alimentaria, fortalecer el medio rural y reforzar la autonomía europea. ¡Pues nada, bienvenidos al mundo real señores comisarios, con la presidenta Von der Leyen a la cabeza!
El sector ganadero ha sido maltratado durante muchos años por las normativas europeas, especialmente desde la puesta en marcha del Pacto Verde Europeo y la estrategia de la Granja a la Mesa. Por primera vez se habla ahora en este informe de resiliencia y estabilidad económica para los ganaderos y de su importancia para el mantenimiento del tejido económico y social de las zonas rurales.
Cierre de granjas
Si recordamos las crisis económicas de muchos ganaderos de porcino, ovino, vacuno, etc. por los bajos precios de carne y de leche en los últimos 25 años, nos vienen a la memoria los miles y miles de compañeros que tuvieron que cerrar su explotación por la falta de rentabilidad y el poco apoyo de las políticas que desde la Unión Europea se han venido diseñando durante todos estos años.
Este documento no deja de ser un informe que no aplica ningún cambio de momento en las intenciones o propuestas que la Unión Europea está planteando, por ejemplo, para la eliminación de todas las jaulas en las especies ganaderas de porcino, aves y conejos.
Nuevos riesgos
Como también dice el informe tendrán en cuenta el cambio climático. Pues en lo relacionado con las aves, a ver qué piensan hacer con las gallinas en libertad, es decir, a campo abierto, porque hemos tenido recientemente muchos casos de gripe aviar y ahora la enfermedad de Newcastle. Estos virus obligan a confinar todas las aves para evitar contactos con las aves migratorias y silvestres. El riesgo de contagio es del cien por cien para estas aves si están fuera de una granja.
Aquí en Castilla y León, llevamos ya 17 focos de Newcastle y miles de pollos y gallinas se van a sacrificar a pesar de estar dentro de las granjas con altas medidas de seguridad. Imagínense lo que ocurriría de estar al aire libre sin protección.
Adaptación de las granajas
Imagínense también el impacto económico que supondrá modificar en las granjas de porcino las salas de partos para que las cerdas, después de la primera semana tras el parto, críen a sus lechones fuera de la jaula.
Y también se debe conocer que en la encuesta que en la Comisión Europea hizo a los ciudadanos de la Unión sobre estas cuestiones, (casi 500 millones de habitantes), sólo participó el 0, 28 por ciento, o sea, 1, 4 millones de personas.
Esperemos que esto no quede sólo en intenciones políticas y que surjan resoluciones y directrices europeas que defiendan de verdad la actividad ganadera, que aporta alrededor del 40% del Valor Añadido Agrícola de toda la U.E., con 400.000 millones de euros de volumen de negocio y 7 millones de empleos generados en 4 millones de explotaciones.
Publicación del artículo en «Mundo Agrario», suplemento de El Mundo de Castilla y León, del lunes 20 de julio de 2026:




