“El acuerdo UE- Mercosur no es un acuerdo cerrado”
TEXTO: JOSÉ CARLOS BLANCO
Elli Tsiforou ha sido la primera mujer en acceder a la dirección del COPA-COGECA desde la creación del organismo allá por 1962. Y se nota. Porque quienes la conocen dicen de Elli Tsiforou que derrocha tesón. Quienes la apoyaron para el acceso al COPA-COGECA destacan además de ella su experta y amplia visión de los problemas que acucian a los agricultores.
Elli estudió Comunicación en Francia y en Grecia, su país. Y trabajó como asesora en el Parlamento Europeo y en el Parlamento griego. Posteriormente se enroló en GAIA Epicheirein, corporación de las cooperativas griegas. Allí se empapó de lucha agraria y accedió al COPA-COGECA.
En ese organismo, ha puesto al servicio de la causa agraria toda su experiencia, y algo ha tenido que ver ésta en la gran presión que ha sufrido la Comisión por su defensa de Mercosur.
Pregunta: Europa busca recuperar su prestigio en el mundo y ello pasa por formar acuerdos comerciales con las regiones más activas. ¿Usted ve alguna posibilidad de que rectifique en el paquete agrario negociado con Mercosur?
Respuesta: Europa está reconfigurando su política comercial por un interés vital: asegurar nuevos mercados y socios fiables para sus suministros en un sistema económico global cada vez más complejo, arriesgado e imprevisible. El sector agrícola siente y comparte esta necesidad; pensemos, por ejemplo, en la cuestión del abastecimiento de fertilizantes. En esta reconfiguración forzada, debemos ante todo mantenernos pragmáticos y evaluar cada nuevo acuerdo comercial de manera objetiva, sin ideología, teniendo en cuenta tanto sus aspectos ofensivos como defensivos.
En este sentido, el Acuerdo UE-Mercosur no responde a las preocupaciones fundamentales de los agricultores y de las cooperativas agroalimentarias europeas. Tal como ha sido negociado, el acuerdo abre el mercado de la UE a productos agrícolas producidos bajo estándares significativamente más bajos, ya sea en pesticidas, derechos laborales, bienestar animal o deforestación. Esto crea una competencia desleal que amenaza la viabilidad económica de los agricultores de la UE, que ya enfrentan costes de producción crecientes y márgenes extremadamente reducidos.
COPA y COGECA han pedido en repetidas ocasiones una reconsideración del capítulo agrícola, especialmente en lo que respecta a sectores sensibles como la carne de vacuno, la avicultura, el azúcar y el etanol, así como que se tenga en cuenta el impacto acumulativo del comercio en aquellos sectores que ya están sometidos a una fuerte presión por parte de otros orígenes.
En última instancia, será una votación de sí o no en el Parlamento Europeo. Para COPA y COGECA el acuerdo es inaceptable. La reciente remisión al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y la ajustada votación en el Parlamento Europeo —tras nuestra protesta ese mismo día—, reflejan profundas divisiones e incertidumbres jurídicas. La situación es particularmente compleja porque es inédita. Creemos que no se trata de un acuerdo cerrado, especialmente si el dictamen del TJUE pone de relieve incompatibilidades con el Derecho de la UE, o si el Parlamento Europeo acaba rechazando el acuerdo, sin olvidar las reacciones sudamericanas.
El Acuerdo UE-Mercosur no responde a las preocupaciones fundamentales de los agricultores y de las cooperativas agroalimentarias europeas
P: ¿Es el acuerdo UE-India el modelo a seguir en adelante para los agricultores y ganaderos? ¿Cree que Bruselas ha dejado fuera de este acuerdo los sectores más sensibles del campo por miedo a la respuesta de los campesinos?
R: COPA y COGECA acogen con satisfacción la conclusión del Acuerdo de Libre Comercio entre la UE y la India como un paso significativo y cuidadosamente equilibrado para el comercio agroalimentario. El acuerdo refuerza el acceso a un mercado clave en crecimiento, al tiempo que reconoce claramente la necesidad de proteger los sectores más sensibles de la agricultura europea y su modelo de producción.
La India representa un mercado de 1.450 millones de consumidores con un considerable potencial aún sin explotar para las exportaciones agroalimentarias de la UE. Al reducir sustancialmente o eliminar aranceles previamente prohibitivos sobre una gama específica de productos, incluidos alimentos transformados, aceite de oliva, zumos de fruta, vino y bebidas espirituosas, el acuerdo crea nuevas y relevantes oportunidades de exportación para los agricultores y cooperativas agroalimentarias europeas competitivos. Es importante destacar que COPA y COGECA reconocen los esfuerzos de la Comisión para garantizar que la apertura del mercado no se realice a costa de la resiliencia agrícola. La exclusión de los productos más sensibles de la liberalización, como la carne de vacuno, el azúcar, el arroz, la carne de ave y la miel, demuestra un enfoque pragmático y responsable.
También hemos subrayado la importancia de salvaguardar elevados estándares de seguridad alimentaria y de producción, así como de reforzar la cooperación en materia sanitaria y fitosanitaria y en sistemas alimentarios sostenibles, en el marco de los capítulos SPS y SFS que incluye este acuerdo. En este contexto, la aplicación efectiva del acuerdo debe garantizar la reciprocidad de los estándares de producción para los productos agroalimentarios comercializados en el mercado de la UE, con el fin de asegurar una competencia leal para los agricultores europeos y mantener la confianza de los consumidores.
Las negociaciones en curso sobre el Acuerdo de Indicaciones Geográficas deberían reforzar rápidamente los resultados de este acuerdo, apoyando nuestros productos agrícolas de alto valor añadido y protegiendo los regímenes europeos de calidad en el mercado indio. En un entorno comercial mundial desafiante, el acuerdo UE–India demuestra que una política comercial ambiciosa puede ser compatible con la protección de las sensibilidades agrícolas clave.
En un entorno comercial mundial desafiante, el acuerdo UE–India demuestra que una política comercial ambiciosa puede ser compatible con la protección de las sensibilidades agrícolas clave
P: ¿Qué anticipa su olfato con respecto a Mercosur? ¿Se aprobará una aplicación provisional del acuerdo mientras delibera el Tribunal de Justicia Europeo tras el revolcón de Parlamento Europeo?
R: La remisión del Acuerdo UE-Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para la emisión de un dictamen jurídico constituye un hecho de gran relevancia, que refleja las divisiones y las incertidumbres legales que rodean al acuerdo. Este resultado también se logró gracias a la fuerte movilización de nuestra comunidad y a la manifestación celebrada el día de la votación frente al Parlamento en Estrasburgo.
Es importante destacar que COPA y COGECA reconocen los esfuerzos de la Comisión para garantizar que la apertura del mercado no se realice a costa de la resiliencia agrícola. Revela que una parte sustancial de los eurodiputados y de los Estados miembros sigue sin estar convencida de los beneficios del acuerdo y mantiene profundas preocupaciones sobre sus posibles efectos negativos en los agricultores de la UE, las normas medioambientales y la equidad comercial. Nos encontramos hoy ante una situación prácticamente sin precedentes. Si se eludiera al Parlamento Europeo, las repercusiones podrían ser considerables. ¿Y qué ocurriría si mañana el Tribunal de Justicia invalidara parte del acuerdo, o si los diputados al Parlamento Europeo decidieran rechazarlo? Sin mencionar siquiera la reacción de la opinión pública en numerosos países europeos.
COPA-COGECA, fuerte en su diversidad y unidad, continuará defendiendo y luchando por los intereses de los agricultores y cooperativas agrarias de la UE y por un sector que es estratégico para el futuro de la UE y de sus ciudadanos
P: En las protestas agrarias contra Mercosur y el recorte del Marco Financiero Plurianual, ¿que opinión le merece la respuesta del campo? ¿Cree que el sector agrario es uno de los más organizados de la economía europea? ¿Qué tienen que ver en este hecho la labor que desarrollan las OPA y las cooperativas?
R: COPA y COGECA organizaron una protesta el 18 de diciembre de 2025 en Bruselas, en la que participaron 10.000 agricultores procedentes de los 27 Estados miembros, y apoyaron la movilización del 20 de enero de 2026 en Estrasburgo, organizada por las organizaciones agrarias francesas, que reunió a 6.000 agricultores y miles de tractores durante dos días. Nos movilizamos en torno a tres demandas:
- Una PAC fuerte, común y adecuadamente financiada después de 2027, junto con un MFP que aporte soluciones y respalde la competitividad y el crecimiento de los agricultores y las cooperativas.
- Un comercio justo y transparente que proteja nuestros estándares de producción y los sectores más sensibles y que mejorare la competitividad.
- Una agenda de simplificación, mejor regulación y seguridad jurídica para los agricultores y las cooperativas agroalimentarias.
Niveles de movilización como estos no se habían visto en Bruselas desde los años noventa. Una protesta a escala europea no es comparable en la organización a una manifestación nacional. Cada país de la UE tiene su propia cultura de protesta, con códigos y sensibilidades específicos. En este contexto, el trabajo de coordinación de COPA-COGECA es esencial para el éxito de este tipo de movilización, demostrando, más allá de la capacidad operativa, la fuerza y la unidad de nuestra comunidad.
También es un hecho que muy pocos sectores económicos son capaces de movilizarse a esta escala. Por ello, se trata de una herramienta crucial para dar visibilidad a nuestras reivindicaciones, junto con nuestra sólida experiencia técnica y nuestro trabajo diario de incidencia. Todo lo que hacemos a nivel de la UE en COPA-COGECA ya sea labor de incidencia o movilización, se basa en las deliberaciones y decisiones políticas de nuestros miembros: los agricultores y las cooperativas agroalimentarias europeas.
Muy pocos sectores económicos son capaces de movilizarse en Bruselas a esta escala. Por ello, se trata de una herramienta crucial para dar visibilidad a nuestras reivindicaciones
P: El contexto geopolítico mundial, ¿va permitir que el campo siga recibiendo el mismo volumen de fondos de la Unión Europea a pesar de que los nuevos tiempos exigen que sean estratégicas partidas destinadas a Defensa o Tecnología?
R: El contexto geopolítico hace que la agricultura europea sea más crucial que nunca. La seguridad alimentaria es la base de toda seguridad, y estamos observando numerosas señales a nivel internacional de la instrumentalización de las cuestiones agrícolas. Los alimentos se han convertido en una herramienta dentro de los equilibrios de poder geopolíticos. Una realidad que también fue destacada por nuestro Comisario de Agricultura durante la Conferencia de Seguridad de Múnich. Por ello, nuestra lucha por preservar un presupuesto de la PAC a un nivel adecuado es una cuestión de coherencia histórica para el proyecto europeo y su primera política verdaderamente común, pero también tiene como objetivo evitar un grave error estratégico para nuestro continente.
La agricultura no solo es vital para nuestra seguridad alimentaria, sino también para nuestro mix energético y para la bioeconomía, otro componente fundamental de nuestra soberanía. En los últimos meses ya se han propuesto algunos ajustes al plan inicial de la Comisión, aunque siguen estando por debajo de nuestra legítima demanda de una PAC futura fuerte, común y bien financiada. Ahora corresponde al Parlamento Europeo y al Consejo asumir esta cuestión.
El contexto geopolítico hace que la agricultura europea sea más crucial que nunca. La seguridad alimentaria es la base de toda seguridad. Los alimentos se han convertido en una herramienta dentro de los equilibrios de poder geopolíticos
P: El próximo Marco Financiero se va a gestionar ya con esas mochilas a la espalda. ¿Cree que se pueden evitar los recortes que propone la Comisión para el periodo 2028-2034?
R: Los recortes propuestos por la Comisión son inaceptables e ignoran las lecciones de las crisis recientes. El próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) debe priorizar una PAC fuerte, común y bien financiada post-2027, un MFP que ofrezca soluciones y apoye la competitividad y el crecimiento de los agricultores y las cooperativas agroalimentarias: respetar la singularidad de la PAC y su estructura de dos pilares; garantizar un presupuesto dedicado y protegido contra la inflación de acuerdo con las disposiciones del Tratado; mantener el carácter común de la PAC, asegurando el mercado único de la UE y la certidumbre de inversión para agricultores y cooperativas; garantizar que la PAC siga siendo un motor de seguridad alimentaria, competitividad, ingresos justos y precios razonables para los consumidores, al tiempo que asegura áreas rurales dinámicas.
COPA-COGECA está en contacto con la Presidencia chipriota del Consejo, los eurodiputados y la Comisión para asegurar que la agricultura siga siendo una prioridad presupuestaria. El Tribunal de Cuentas Europeo coincide con los agricultores y cooperativas en un dictamen que advierte que la PAC conlleva ‘riesgo e incertidumbre’. Los auditores señalan que la nueva arquitectura podría causar retrasos en la implementación de ayudas y generar diferencias entre países. El MFP 2028–2034 no debe aceptarse tal como está.
Hay que priorizar el respeto a la singularidad de la PAC y su estructura de dos pilares; garantizar un presupuesto dedicado y protegido contra la inflación; mantener su carácter común y garantizar que siga siendo un motor de seguridad alimentaria, ingresos justos y precios razonables para los consumidores, manteniendo áreas rurales dinámicas
P: Cuando cesen las protestas quedarán de nuevo visibles los problemas endémicos del campo. Por ejemplo, el relevo generacional. ¿Cree que los jóvenes actuales están culturalmente alineados con la filosofía del campo? O sea, al margen de todos los condicionantes como la propiedad de la tierra, la difícil reversión de las inversiones, … ¿cree que el campo, con un trabajo duro e incierto, es destino natural de jóvenes que buscan más libertad, conciliación familiar, tranquilidad, menos responsabilidad, etcétera?
R: La crisis de la renovación generacional es uno de los mayores desafíos que enfrenta la agricultura de la UE y se reconoce claramente en todas las políticas europeas, empezando por la visión presentada por la Comisión. Proponer un análisis de la relación entre la juventud europea y sus valores respecto a la agricultura es un tema amplio y matizado en el que no me aventuraré. Lo que importa es que nuestros jóvenes tengan las condiciones para establecerse. Sin embargo existen numerosas barreras y dificultades para comenzar, económicas, administrativas y sociales.
Las Cooperativas y las OPAs ayudan ofreciendo recursos compartidos, formación y estabilidad económica. Pero dejémoslo claro: sin voluntad política para abordar estas barreras, y sin una visión clara, dirección política y apoyo a un sector agrícola europeo económicamente viable, los jóvenes seguirán abandonando el campo. La UE debe hacer que la agricultura sea hoy una profesión viable, gratificante y atractiva, para que lo siga siendo para las próximas generaciones.
Dejémoslo claro: sin voluntad política para abordar estas barreras, y sin una visión clara, dirección política y apoyo a un sector agrícola europeo económicamente viable, los jóvenes seguirán abandonando el campo
P: En el incierto y cambiante panorama geopolítico y geoeconómico mundial que se nos presenta ¿cree que un agricultor y un ganadero pueden ser optimistas sobre el futuro de su profesión?
R: En COPA-COGECA hemos medido la confianza de los agricultores europeos en su futuro a través de un barómetro bianual desde 2014. Las percepciones varían según el país, el sector, las perspectivas económicas a corto plazo y las condiciones climáticas. Sin embargo, desde 2019, hemos observado una tendencia general de aumento del sentimiento negativo año tras año. Los encuestados también atribuyen esto al contexto global más amplio, que pesa sobre nuestras explotaciones, generando la sensación de que las crisis se suceden y se aceleran.
No obstante, este barómetro también pone de relieve la notable resiliencia de nuestra agricultura y la continua disposición a tomar iniciativa, avanzar y producir. Ahora más que nunca, especialmente a nivel europeo, es crucial continuar los esfuerzos para simplificar la normativa y restaurar la competitividad.
P: ¿Qué papel desarrollan las OPA y en especial COAG en el seno del COPA-COGECA?
R: COAG, junto con otras asociaciones nacionales de agricultores profesionales y cooperativas agrarias de los 27 Estados miembros, constituye la columna vertebral de COPA-COGECA. Nuestros miembros son el fundamento de las posiciones políticas conjuntas de COPA-COGECA, que se debaten y deciden de manera inclusiva y democrática. Proporcionan retroalimentación sobre cómo las políticas de la UE afectan al sector, movilizan a agricultores y cooperativas agrarias para protestas y campañas, como se vio durante la manifestación de diciembre de 2025, donde COAG se unió a más de 40 organizaciones de toda Europa en una poderosa muestra de unidad para hacer escuchar la voz de nuestra comunidad.
COPA-COGECA es una asociación con sede en la UE que se fundamenta en millones de explotaciones agrícolas y miles de cooperativas agrarias en toda Europa. Esta es nuestra identidad y fortaleza únicas, que nos hacen reconocidos, escuchados y respetados en Bruselas, a la vez que hacen que nuestra labor de incidencia a nivel europeo sea representativa, creíble y eficaz.
COAG, junto con otras asociaciones nacionales de agricultores profesionales y cooperativas agrarias de los 27 Estados miembros, constituye la columna vertebral de COPA-COGECA
P: ¿Qué aporta el COPA COGECA a los agricultores y a los ganaderos europeos? ¿Qué tiene que ver en el gran éxito de las manifestaciones celebradas estos días en Bruselas?
R: COPA-COGECA es un espacio de diálogo para más de sesenta sectores agrícolas. Gran parte de nuestro trabajo consiste en coordinar posiciones entre países y sectores y ante la Comisión, el Parlamento Europeo, y el Consejo. Llevamos a cabo este trabajo en siete idiomas para garantizar que todos puedan hacer escuchar su voz. Sin este trabajo fundamental muchas instituciones europeas operarían sin conocer las opiniones de la comunidad agrícola. En lo que respecta a las protestas hemos tenido un claro papel de coordinación, en la organización operativa de los eventos, en la convocatoria y en la comunicación. Esto asegura que se representen todas las sensibilidades agrícolas europeas, que los representantes de los 27 Estados miembros estén involucrados y que las protestas tengan resultados. Las más recientes han generado respuestas por parte de las instituciones europeas sobre la futura PAC, el Marco Financiero Plurianual y sobre Mercosur.
COPA-COGECA, fuerte en su diversidad y unidad, continuará defendiendo y luchando por los intereses de los agricultores y cooperativas agrarias de la UE y por un sector que es estratégico para el futuro de la UE y de sus ciudadanos.



