REVOLCÓN EN EL PARLAMENTO EUROPEO
No obstante, la Comisión Europea tiene la potestad de solicitar al Consejo que se apruebe la aplicación provisional de la parte comercial: el daño a nuestros sectores estratégicos y la pérdida de soberanía regulatoria serían un hecho consumado antes de que la justicia europea se pronuncie
Valladolid, 21 de enero de 2026
Los últimos y trascendentales movimientos respecto al Tratado UE-Mercosur cambian significativamente el escenario de los próximos meses.
Situación actual: El Parlamento Europeo paraliza el proceso
Tras la aprobación del Consejo en diciembre y la firma oficial del texto en Asunción (Paraguay) el pasado 17 de enero, el proceso parecía encaminado a una ratificación rápida. Sin embargo, el miércoles 21 de enero, el Parlamento Europeo (PE) ha aprobado una moción histórica para remitir el texto del acuerdo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
La votación ha sido ajustadísima: (334 votos a favor frente a 325 en contra).
- El motivo: Se cuestiona la compatibilidad del acuerdo con el derecho comunitario, especialmente en lo relativo a las cláusulas de salvaguardia y la base legal elegida para su aprobación.
- Consecuencia inmediata: El proceso de ratificación en el PE queda congelado hasta que el TJUE emita su dictamen, un trámite que podría demorar el tratado entre 18 y 24 meses.
El peligro real: La «Aplicación Provisional»
A pesar de este freno judicial, nos enfrentamos a un escenario de alto riesgo. La Comisión Europea tiene la potestad de solicitar al Consejo que se apruebe la aplicación provisional de la parte comercial (el denominado Interim Trade Agreement).
Esto permitiría que los capítulos comerciales entraran en vigor sin esperar el dictamen del TJUE ni la ratificación total por parte del Parlamento Europeo. Existen precedentes preocupantes en los que se ha utilizado esta vía para esquivar bloqueos parlamentarios o sociales, como ocurrió con los tratados con Estados Unidos, Canadá o Marruecos.
Por qué es fundamental actuar ahora
Si la Comisión logra la aplicación provisional, el daño a nuestros sectores estratégicos y la pérdida de soberanía regulatoria serán un hecho consumado antes de que la justicia europea se pronuncie. Es vital que esta vía excepcional no se materialice.
Seguiremos monitorizando cada paso del Consejo y la Comisión para denunciar cualquier intento de activar el acuerdo «por la vía rápida» mientras el TJUE realiza su examen.
Os mantendremos informados de cualquier novedad.



