Necesitamos un buen plan : Por Aurelio Pérez Sánchez, Coordinador COAG CASTILLA Y LEÓN | post

Necesitamos un buen plan : Por Aurelio Pérez Sánchez, Coordinador COAG CASTILLA Y LEÓN

“ Ante retos tan ambiciosos resulta lamentable el recorte de los fondos agrarios acordado por el Consejo Europeo, que supone la pérdida del 12% del poder adquisitivo, unos 784 millones de euros en Castilla y León en el periodo 2021/2027”

04 11 2020

Europa pisa el acelerador para cerrar la negociación de la futura PAC. Transcurridos más de dos años desde que se presentó la propuesta de reforma sin apenas avances, en la última semana se han tomado acuerdos en el Consejo y en el Parlamento y pronto comenzará la negociación a tres bandas (los dos anteriores más la Comisión), que debería concluir con una propuesta, esta ya sí definitiva, en la próxima primavera.

  Existen ahora mismo muchos debates abiertos que van a condicionar esa propuesta definitiva, como el Pacto Verde, la Estrategia de la Granja a la Mesa y la Estrategia de Biodiversidad. Ante retos tan ambiciosos resulta lamentable el recorte de los fondos agrarios acordado por el Consejo Europeo, que supone la pérdida del 12% del poder adquisitivo, unos 784 millones de euros en Castilla y León en el periodo 2021/2027. Y todo ello en un contexto de crisis sanitaria y económica generalizada que añade muchísima incertidumbre sobre el futuro.

 Tenemos sin embargo algunas certezas sobre cómo será la PAC que viene: mucho más verde para los productores y más barata para las arcas comunitarias. Y lo que es peor: ni lo primero –que nos ocasionará más gastos para producir- ni lo segundo –que nos recortará las ayudas a los productores-, se verá compensado con unos precios justos de nuestros productos. Todo lo anterior mantendrá a agricultores y ganaderos como los sectores con menor renta, con ingresos un 50 % más bajos que los del resto de la sociedad.

 La nueva PAC no evitará ni solucionará la concentración actual de las ayudas, la desaparición de explotaciones agrarias, el envejecimiento de la población agrícola, la desertificación de los territorios rurales, el impacto en el medio ambiente ni la intensificación de los modelos productivos. Con una política comercial orientada al mercado mundial, se firman acuerdos de libre comercio con terceros países que ahondan en la desregulación del mercado y son puerta de entrada a importaciones que no cumplen los estándares de calidad, seguridad alimentaria, responsabilidad social y respeto al medio ambiente y bienestar animal de la UE. Caldo de cultivo para la competencia desleal y la presión a la baja de los precios en el campo.

 Todas nuestras expectativas están ahora en el famoso PEPAC, Plan Estratégico de la PAC, que está elaborando el Ministerio de Agricultura y que deberá ser negociado con las CC.AA. Un buen plan siempre es una buena herramienta. Aunque cuando el éxito depende de que se pongan de acuerdo un Gobierno y diecisiete Comunidades… Crucemos los dedos.

 El sector agrario está obligado a asumir las estrategias europeas y adaptar sus producciones a altísimos niveles de calidad y respeto medioambiental, lo que supondrá mayores costes para agricultores y ganaderos. Para hacer esta transformación sin dejar a nadie atrás (¿les suena la frasecita?), necesitaríamos reforzar el presupuesto de la PAC. Pero tenemos justo lo contrario.

 En definitiva, y esto no es nuevo, la PAC se convierte en una política de escaparate que acaban siempre pagando los profesionales agrarios. Lo dicho, ¡necesitamos un buen plan!