La cosecha de cereales de Castilla y León crecerá un 34 por ciento esta campaña, según COAG | post

La cosecha de cereales de Castilla y León crecerá un 34 por ciento esta campaña, según COAG

Un estudio de COAG CASTILLA Y LEÓN prevé una producción cerealista en 2020 de 6,8 millones de toneladas, lo que arroja una cifra un 20 por ciento superior a la media de los últimos seis años y un 34 por ciento más alta que la del último ejercicio de 2019.

03 06 2020

VALLADOLID. 03 DE JUNIO DE 2020. La prospección que COAG CASTILLA Y LEÓN acaba de realizar sobre la producción cerealista en nuestra comunidad para 2020 arroja cifras optimistas. Según todos los indicios la cosecha será de 6,8 millones de  toneladas, lo que supone un incremento de un 34 por ciento respecto a la última cosecha de 2019 y de un 20 por ciento, con respecto a la media de los últimos 6 años.

 

Valladolid, Ávila y Zamora serán las provincias más feraces, pues en ellas se prevén producciones de cereal superiores a un 30 por ciento con respecto a la última campaña; entre un 20 y un 30 por ciento subirá la campaña de Salamanca, mientras que la de Palencia, Soria y Segovia crecerá entre un 10 y un 20 por ciento. En Burgos y León la subida será más moderada, sin sobrepasar el 10 por ciento.

 

No obstante lo anterior, conviene recordar que según reza el informe elaborado por COAG CASTILLA Y LEÓN, “dentro de los últimos 6 años analizados, la cosecha del 2017 no llegó ni siquiera a un 50% de la media y que 2019 fue un año malo, lo que hace descender considerablemente la media autonómica del último sexenio”.

                                                                                      

Aunque, “si los pronósticos de lluvia dentro de los próximos 10 días se confirman,  las precipitaciones son adecuadas, no hacen daño (pedrisco, etc.), y acompañan unas temperaturas que no reviertan en asurados, podemos hablar incluso de mejorar los pronósticos”, sigue razonando el informe de COAG CASTILLA Y LEÓN. Todo dependerá del comportamiento climático de las próximas 3 o 4 semanas.

 

Pero el diablo puede estar en los precios. Los campesinos temen una campaña de precios bajos porque las expectativas productivas a escala mundial son también muy elevadas. A este respecto, no podemos olvidar cómo la volatilidad de los mercados, muy influidos por movimientos especulativos, puede convertir una buena cosecha en lo agronómico en una mediocre o mala en lo económico. Todo ello favorecido además por la ausencia de políticas de mercado y el abandono de mecanismos reguladores impuesto por la Unión Europea.