COAG reclama junto a los autónomos un impulso al comercio rural como revulsivo a la despoblación | post

COAG reclama junto a los autónomos un impulso al comercio rural como revulsivo a la despoblación

Las seis organizaciones que impulsan el documento ‘Reactivar el Comercio’ recuerdan la importancia del comercio de proximidad y la venta ambulante como nexo con la producción agrícola, motor económico y servicio público, y resaltan que debe contar con un apoyo institucional claro en las políticas del reto demográfico.

16 06 2020

 

Las seis organizaciones de trabajadoras y trabajadores autónomos que rubricaban el pasado 25 de mayo el documento ‘Reactivar el Comercio’, que incluía 57 propuestas de apoyo al comercio de proximidad para superar la crisis, han destacado hoy las medidas referidas al ámbito rural. La Unión de Autónomos UATAE, la Mesa Nacional de las Organizaciones de Venta Ambulante de España (EMNOVA), la Confederación Nacional de Autónomos del Comercio (CNAC), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), la Confederación Intersectorial de Autónomos del Estado Español (CIAE) y la Confederación General de la Pequeña y Mediana Empresa del Estado Español (COPYME) han insistido en la importancia de tener en cuenta las particularidades territoriales, económicas y demográficas de los pueblos para que “el impulso al comercio pueda convertirse en un revulsivo frente a la despoblación de la España rural”.

 

Desde las seis organizaciones promotoras de las medidas recuerdan que el pequeño comercio “es una parte vital, junto con los agricultores, para el mantenimiento de la vida en el medio rural”, que contribuye decisivamente a sus precarias economías locales y a mantener atendidos muchos pueblos”, y por tanto, apoyarlo con una apuesta política coordinada desde todas las administraciones supone “abrir oportunidades de desarrollo y atraer más emprendimiento y más actividad económica ligada al comercio y a otros sectores -como la agricultura o la hostelería-, y por tanto, también población”, para áreas rurales afectadas por el fenómeno de la denominada ‘España vaciada’. La desescalada ha supuesto una reapertura de la actividad comercial en el medio rural a un ritmo más ágil que en los municipios medianos, las ciudades y áreas urbanas y metropolitanas, pero “los problemas que ya arrastraban estos pueblos siguen ahí y es imprescindible tomar medidas para que la reconstrucción económica y social también les llegue”.

 

En esta crisis sanitaria, recuerdan las entidades, el comercio de proximidad en el medio rural ha respondido a las necesidades elementales de la población y ha sido un sector estratégico para afrontar la crisis. Mucha población dependiente de este comercio ha vuelto sus ojos y compras al comercio de proximidad y ha podido reconocer su importancia. Es necesario mantener viva esa relación en la reconstrucción de la crisis y potenciar su interrelación -y las redes de distribución y comercialización- con el sector agrario y ganadero.

 

 

MEDIDAS PARA #REACTIVARELCOMERCIO EN EL MEDIO RURAL

 

• Apoyo a la construcción de redes de comercialización y distribución entre el comercio de proximidad, agricultores y consumidores.

• Planes especiales de apoyo al comercio en el ámbito rural, como elementos que dinamizan nuestros pueblos y evitan la despoblación. Es preciso adoptar medidas permanentes y ventajas fiscales y administrativas para promover la presencia del comercio de proximidad en nuestros pueblos.

• Puesta en valor y fomento del comercio ambulante o comercio no sedentario en las políticas de prevención del despoblamiento, estableciendo ayudas a los Ayuntamientos que impulsen la creación, mantenimiento y desarrollo de los mercados o “mercadillos” de gestión pública en pequeñas poblaciones rurales, así como la concesión de ayudas a los comerciantes ambulantes itinerantes en vehículos, que abastecen a viviendas y núcleos poblacionales aislados.

• Adaptación de las normativas higiénico-sanitarias para la trasformación y comercialización de la producción agrícola y ganadera a pequeña escala por parte de los agricultores y ganaderos posibilitando una mayor diversidad de productos al comercio rural y una menor dependencia de una fabricación o sacrifico de largas distancias, como por ejemplo los grandes mataderos.