COAG CASTILLA Y LEÓN denuncia que jóvenes castellanos y leoneses ven frustrados sus sueños de ser agricultores por falta de medios en las escuelas agrarias de la Junta | post

COAG CASTILLA Y LEÓN denuncia que jóvenes castellanos y leoneses ven frustrados sus sueños de ser agricultores por falta de medios en las escuelas agrarias de la Junta

El Centro Integrado de Viñalta, ha tenido que dejar fuera a 14 alumnos que pretendían cursar la formación agraria, concretamente las disciplinas de Sanidad Animal, Paisajismo y Desarrollo Rural y Producción Agroecológica, por falta de profesores.

28 09 2020

VALLADOLID 28 DE MARZO DE 2020. Todos los titulares de la Consejería de Agricultura de nuestra comunidad y probablemente de todas las comunidades, han colocado en la diana de sus compromisos estratégicos el fomento del relevo generacional en el campo para suturar la herida por la que sangra hoy la agricultura: el desmesurado envejecimiento de los campesinos. Pero, será por la ineficiencia que caracteriza a la clase política como nos está mostrando una vez más la gestión contra la pandemia del coronavirus, el caso es que al final siempre fallan los medios. Se falla en lo esencial y lo esencial es la formación.

 

COAG CASTILLA Y LEÓN ha sabido y lo denuncia públicamente que algunos centros de Formación  Agraria de nuestra región han tenido que dejar fuera de sus programas docentes  a algunos alumnos por falta de profesores. La competencia de surtir de profesores a estos centros es de la Consejería de Agricultura y Ganadería.

O sea: el campo no podrá contar con esos ilusionados emprendedores que habrían puesto en marcha sus proyectos agrarios porque, según informan en estos centros, cuando algún alumno no puede acceder a un ciclo concreto, normalmente elige otro aunque sea de una materia totalmente diferente.

 

Las medidas que las autoridades docentes han diseñado para afrontar la pandemia del coronavirus han modificado el estatus habitual de los centros y al disminuir, por ejemplo,  la ratio de alumnos por clase, o aumentar el distanciamiento entre alumnos, se han necesitado nuevos medios, estructurales o personales, que no han sido satisfechos en todos los casos.

 

En centros con grandes espacios, como los CIFP (centros integrados de formación profesional rama agraria) de la Santa Espina, en Valladolid, o Almázcara, en León, no ha habido problemas porque cuentan con grandes espacios. Los distanciamientos se han hecho sin reducir el número de alumnos en La Santa Espina, mientras que en Almázcara, la baja ha sido tan leve, de 24 a 22 alumnos, que apenas ha habido modificaciones, comentan a COAG CASTILLA Y LEÓN responsables de dichos centros.

 

Pero en centros pequeños sí ha habido problemas. El CIFP de Viñalta, por ejemplo, en Palencia, ha tenido que dejar fuera al menos a 14 alumnos porque al modificar las ratios por clase de 25 a 18 alumnos en aras de lograr la distancia preceptiva entre alumnos se ha pretendido doblar las clases, pero no se ha podido por falta de profesores. Los alumnos cuya admisión ha tenido que ser rechazada por el centro pretendían recibir formación concretamente en las disciplinas de Sanidad Animal, Paisajismo y Desarrollo Rural y Producción Agroecológica.

 

Hace exactamente un año, el consejero de Agricultura y Ganadería, Jesús Julio Carnero dijo que el objetivo primordial de su mandato sería rejuvenecer el sector agrario de Castilla y León. COAG CASTILLA Y LEÓN cree que este no es el camino.